El acuerdo para la reducción progresiva del contenido de sal en varios alimentos preelaborados es trascendental para la salud pública. Así lo expresó la comunidad médica tras refrendarse el convenio entre el Ministerio de Salud de la Nación, el de Agricultura, Ganadería y Pesca, y la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (Copal). De esta manera, empresas y cámaras se comprometieron voluntariamente a reducir el sodio agregado en sus productos.

"La frecuencia de la hipertensión arterial (HTA) en la población se mantiene estable a lo largo del tiempo. Por lo tanto, medidas como este convenio, en el que la industria manufacturera se compromete de forma espontánea a disminuir el contenido de sal y de conservantes, va a reducir significativamente estos niveles". Con estos conceptos, Daniel Piskorz, presidente de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA) -una de las principales entidades participantes del acuerdo- recibió con beneplácito la idea propulsada desde el Ministerio de Salud.

"Gracias a este tipo de medidas -reflexionó el médico-, en 10 o 20 años se va a reducir significativamente la incidencia de eventos cardiovasculares como la muerte por infartos de miocardio y los ataques cerebrales, entre otras".

Dos fuentes de exceso

Las dos principales fuentes de exceso de sal en la comida son los alimentos con conservantes y el agregado de sal en la cocción y en el plato al momento de comer, un hábito sumamente pernicioso para la salud. "Desde la SAHA intentamos durante años que la gente reduzca el consumo de sodio en la cocción y en la mesa, y no hemos sido muy exitosos", admitió Piskorz. La reducción de sal en los alimentos industrializados será progresiva durante los próximos dos años, y en algunos casos alcanzará hasta un 15%.

Para empezar...

En una primera etapa se disminuirá como mínimo un 5% los niveles de sal en quesos cremosos y mozzarella. Sopas y caldos, productos panificados, crackers, snacks y galletitas sufrirán la misma reducción en el transcurso de dos años.

Sobre los productos derivados de la carne y chacinados, la disminución de sal oscilará entre un 5% y un 15%. Dentro de dos años se evaluará a los establecimientos que firmaron el convenio.

El titular de Agricultura, Julián Domínguez, destacó la articulación inteligente entre el Estado y el sector privado en la puesta en marcha de políticas que mejoren la calidad de vida de la población. "Producir alimentos sanos es un valor diferencial que posiciona a nuestro país en el mundo como proveedor de alta calidad -afirmó-. Cuidar la salud de nuestra población certifica la calidad de los alimentos ante el mundo".